La UE cierra el presupuesto hasta 2027 y desbloquea el fondo de recuperación

Los países de la Unión Europea (UE) y el Parlamento Europeo llegaron este martes a un principio de acuerdo sobre el marco financiero plurianual (MFP) para 2021-2027, un paso imprescindible para poner en marcha el fondo de recuperación que movilizará 750.000 millones de euros para reconstruir la economía comunitaria tras el impacto de la pandemia de Covid-19. El fondo de recuperación, según el plan diseñado en julio por los jefes de Gobierno de la UE, va asociado al presupuesto plurianual, dotado con 1,074 billones de euros. En total, se movilizarán 1,8 billones de euros siempre que los Estados miembros den el visto bueno al nuevo documento, algo que la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, confía en que llegue "antes de que acabe el año".

"Los negociadores del Consejo y del Parlamento Europeo alcanzan un acuerdo político sobre el presupuesto de la UE y el paquete de recuperación", anunció en Twitter un portavoz de la presidencia del Consejo, que este semestre ocupa Alemania, tras la novena ronda de conversaciones entre ambas instituciones, que llevan negociando desde el mes de agosto. El paquete político acordado incluye un alza de unos 16.000 millones de euros como refuerzo específico de los programas de la UE, incluidos Horizonte Europa, EU4Health y Erasmus+. Se hará mediante medios adicionales (12.500 millones de euros) y reasignaciones (otros 2.500 millones) en el transcurso del próximo ejercicio financiero.

También incluye, según explica el Consejo, "más flexibilidad para permitir a la UE responder a necesidades financieras imprevistas, mayor participación de la autoridad presupuestaria en la supervisión de los ingresos", y una "hoja de ruta indicativa hacia la introducción de nuevos recursos propios", es decir, los tributos propios (como el impuesto al plástico o al carbono en frontera) que quiere lanzar la Unión.

El acuerdo se llevará ahora a los Estados miembros para su aprobación final junto con los demás elementos del próximo marco financiero plurianual y del paquete de recuperación, incluido el régimen general de condicionalidad al Estado de derecho, sobre el que Consejo y Eurocámara llegaron a un principio de acuerdo la semana pasada.

Los dirigentes europeos cerraron las líneas generales del plan en el mes de julio. Sin embargo, la hoja de ruta, además de recibir luz verde en los respectivos parlamentos nacionales, también necesitaba el visto bueno de la Eurocámara, que presionó desde el comienzo para aumentar su cuantía final con el objetivo de que ciertas partidas comunitarias no se viesen afectadas por los recortes.

El Parlamento Europeo también quiso condicionar el desembolso de los fondos comunitarios al cumplimiento de los principios del Estado de derecho, un extremo que tensó la negociación principalmente con Polonia y Hungría hasta que, la pasada semana, los negociadores llegaron a un principio de acuerdo. Falta por ver, precisamente, cuál será la decisión final de Varsovia y, sobre todo, Budapest. En la UE hay cierto recelo a que los dos gobiernos secuestren el MFP y el fondo de recuperación, retrasando sin fecha su aprobación en sus respectivos parlamentos.

"Las negociaciones con el Parlamento han llevado tiempo, pero finalmente lo hemos logrado: hemos llegado a un acuerdo político sobre los últimos detalles del próximo presupuesto a largo plazo de la UE. Se trata de un acuerdo equilibrado, que aborda las cuestiones planteadas por el Parlamento respetando al mismo tiempo las orientaciones recibidas del Consejo Europeo de julio. Ahora estamos en condiciones de dar los próximos pasos cruciales en el proceso, presentando las diferentes partes del paquete a los Estados miembros y al Parlamento para su aprobación", ha explicado Michael Clau, portavoz alemán en la UE.

15/11/2020|