El Gobierno adapta el IRPF al nuevo SMI y ahorrará 1.385 millones a los contribuyentes de menor renta

En la reunión del Consejo de Ministros de este martes se han aprobado dos importantes decisiones de índole económica estrechamente relacionadas. Por un lado, se ha acordado el incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) a 1.134 euros mensuales, con efectos retroactivos desde el 1 de enero. Por otro lado, en conexión con esta mejora, se ha introducido una modificación en el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF), con el propósito de mitigar el impacto tributario que de otro modo afectaría a los contribuyentes con menores ingresos debido al aumento del SMI. El costo fiscal total asociado a esta medida superará los 1.300 millones de euros.

La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha explicado en una conferencia de prensa que el nuevo incremento salarial, de 15.875 euros anuales, establece un límite diferente al contemplado en el mínimo exento del impuesto anteriormente. Por lo tanto, "siguiendo el mismo procedimiento del año pasado", el aumento del SMI se acompañará de una modificación legal para fijar el nuevo umbral en 15.876 euros, apenas un euro por encima del nuevo límite. Esto "permitirá que los contribuyentes que perciben el SMI estén exentos de los impuestos correspondientes", agregó Montero.

Además, para evitar saltos erráticos para aquellos trabajadores que estén ligeramente por encima del nuevo salario mínimo, Hacienda ha diseñado un aumento en las reducciones de las retenciones para rentas de hasta 21.000 euros brutos, que se extenderán hasta los 19.747,5 euros netos. En la práctica, esto implica que las rentas del trabajo entre 15.876 euros y 19.747,5 euros experimentarán menores retenciones que las que corresponderían de otro modo. Estos cambios se anunciaron a mediados de enero pasado, cuando el PP solicitó ajustes en el impuesto y Hacienda sometió la reforma a consulta pública.

Montero subrayó que esta modificación legal se incluirá en el proyecto de los próximos Presupuestos Generales del Estado, que actualmente se están negociando dentro del Gobierno y que enfrentan obstáculos debido al bloqueo del PP a la senda fiscal propuesta por el Ejecutivo. Por lo tanto, mientras tanto, se modificará el reglamento del impuesto para garantizar esta reducción fiscal de manera inmediata. Según los cálculos de Hacienda, esta medida afectará a alrededor de 5,2 millones de contribuyentes, quienes ahorrarán aproximadamente 1.385 millones de euros en 2024.

La ministra Montero aprovechó su comparecencia para criticar las propuestas fiscales de la oposición y ofreció una serie de ejemplos que, según el Gobierno, ilustran las diferencias tributarias entre los gobiernos del PSOE y el PP. El primer caso mencionado por la vicepresidenta se refiere a una persona que ganaba 15.876 euros anuales en 2018, la misma cantidad que ahora representa el SMI. En aquel año, la retención fue del 7%, lo que resultó en una cuota tributaria de 1.111 euros anuales. En 2023, continuó Montero, la retención disminuyó al 2% y en 2024 llegará a cero. "Esto representa un ahorro de 1.111 euros en comparación con lo que se pagaba con el Partido Popular en 2018".

Otro ejemplo, seleccionado intencionadamente por ser el salario más común en el país, es el de un trabajador que gana 18.500 euros al año. Si en 2018 la retención en el IRPF era de 2.000 euros, en 2024 será de 1.128 euros, "casi la mitad de lo que se pagaba con el Partido Popular". "Esto significa un 43,55% menos de lo que se habría pagado si aún estuviera vigente el IRPF del PP", insistió Montero. El último caso es el de un jubilado de entre 65 y 75 años con una pensión de 17.000 euros al año. Hace seis años, la retención, del 8,6%, implicaba el pago de 1.462 euros. Ahora, esta cae al 1,32%, llevando la cuota a 224 euros. Este contribuyente pagará en retenciones en 2024 un 62,7% menos que en 2023 y un 84,6% menos que en 2018.

La estrategia de Hacienda en materia fiscal se explica por varias razones y está estrechamente ligada a la disputa entre el Gobierno y el PP sobre la senda de déficit que aún debe ser aprobada en el Senado y que es crucial para la aprobación de los presupuestos públicos. El principal partido de la oposición advirtió el lunes que bloquearía en el Senado los objetivos de déficit propuestos por el Gobierno, una táctica destinada a congelar temporalmente la tramitación presupuestaria y que, según el PP, podría evitarse si Hacienda proporcionara más financiación a las comunidades autónomas y aprobara reducciones fiscales como la deflactación del IRPF, entre otras medidas.

La deflactación del impuesto sobre la renta consiste simplemente en ajustarlo a la alta inflación para evitar que los contribuyentes paguen más como resultado del aumento de los precios. La idea es prevenir un aumento de la tributación efectiva, conocida como tributación en frío, que se produce sin necesidad de un aumento directo de los impuestos. El PP ha hecho de esta propuesta su principal demanda en materia fiscal, mientras que el Gobierno la rechaza porque beneficiaría a todos los tramos de ingresos. Por lo tanto, Hacienda insiste en centrar las reducciones fiscales en los tramos más bajos de ingresos y en aumentar la carga fiscal para los contribuyentes con mayores ingresos.

Si no se implementa la deflactación del IRPF y otras medidas exigidas, el partido liderado por Alberto Núñez Feijóo aprovechará su mayoría en el Senado para bloquear los objetivos de déficit, que prevén un desvío del 3% del PIB en 2024. De esta cantidad, las comunidades autónomas podrían tener un déficit del 1%, mientras que los municipios deberían mantener el equilibrio.

(Cinco Días, 07-02-2024)

13/02/2024|