La UE acuerda una reforma de las reglas fiscales adaptada a la situación de cada país

El Consejo y el Parlamento Europeo han llegado a un acuerdo sobre la reforma de las reglas fiscales de la UE, que estaban congeladas durante cuatro años debido a la pandemia. Estas reglas volverán a limitar la deuda y el déficit de los Estados miembros, pero de una manera más flexible y adaptada a las circunstancias específicas de cada país.

Tras 16 horas de negociación, se ha cerrado un pacto político sobre el componente preventivo del marco de gobernanza económica, sujeto aún a la aprobación formal de ambas instituciones. Una vez adoptado, el texto se publicará en el Diario Oficial de la UE y entrará en vigor al día siguiente.

Los otros dos aspectos de la reforma, el reglamento sobre el componente correctivo y la directiva sobre los requisitos para los marcos presupuestarios de los Estados miembros, solo requieren consulta al Parlamento Europeo.

El acuerdo mantiene el objetivo general de reducir gradualmente los ratios de deuda y déficit, protegiendo las inversiones en áreas estratégicas como la digitalización, la sostenibilidad ambiental, la inclusión social y la defensa. Además, se proporcionará margen para políticas anticíclicas y se abordarán desequilibrios macroeconómicos.

Se mantendrá la obligación de que los países presenten planes fiscales nacionales a medio plazo, con la Comisión proporcionando una 'trayectoria de referencia' para aquellos con alta deuda pública o déficit. Habrá un diálogo previo entre los países y la Comisión.

Los Estados miembros podrán solicitar una extensión del período de ajuste fiscal a siete años si realizan reformas e inversiones que mejoren la resiliencia y el crecimiento. Se establecerán reglas de salvaguardia para países con deuda excesiva, menos restrictivas que las actuales, y se establecerán objetivos numéricos para reducir el déficit.

Los países con deuda excesiva estarán sujetos a normas de salvaguardia que les exigirán, entre otras cosas, reducir su deuda en promedio un 1% anual si su esta supera el 90% del PIB, y un 0,5% anual en promedio si su deuda está entre 60% y 90% del PIB, unas disposiciones menos restrictivas que el requisito actual que exige que cada país debe reducir la deuda anualmente en 1/20 del exceso por encima del 60%.

Si el déficit de un país supera el 3% del PIB, el requisito será reducirlo durante los períodos de crecimiento hasta alcanzar un nivel del 1,5% del PIB, a fin de crear un colchón de gasto para condiciones económicas difíciles. También se aplicarán otros puntos de referencia numéricos sobre cuánto debería reducirse el déficit por año.

Un país con exceso de deuda no estará obligado a reducirla a menos del 60% al final del período de años que dura el plan, sino que debe tener una deuda que se considere "en una trayectoria descendente plausible". En resumen, estas nuevas normas fomentarán reformas estructurales e inversiones públicas, permitiendo una mayor flexibilidad y adaptación a las condiciones económicas de cada país.

(Expansión, 12-02-2024)

13/02/2024|