Cuatro de cada diez empresas buscan en el extranjero la fuga de talento nacional

Las empresas en España están experimentando una migración sin precedentes de talento directivo. La falta de enfoque en la formación para la internacionalización ha llevado a que aproximadamente el 40% de las búsquedas de directivos se realicen en el extranjero, según datos de Synergie. La jubilación de la generación boomer y la fuga de talento, exacerbadas por la crisis económica derivada de la pandemia, han tenido un impacto significativo en el mercado laboral. Además, la complejidad de los procesos de selección, que toman alrededor de tres meses, y la gran responsabilidad inherente a estos puestos, hacen que las empresas en nuestro país enfrenten grandes dificultades para contratar y retener este tipo de perfiles.

Las principales causas de esta fuga de talento parecen ser la falta de alineación con la cultura y valores de las empresas (37%), las escasas oportunidades de desarrollo profesional (29%) y la dificultad para conciliar la vida laboral y personal (27%).

En 2022, alrededor de 400.000 personas con educación superior dejaron España en busca de empleos altamente cualificados, según un informe de la Fundación BBVA-Ivie. Esta emigración no solo afecta al capital humano del país, sino que también representa una pérdida económica considerable, valorada en casi 155.000 millones de euros, un aumento del 40% desde 2019. Este número equivale al 0,93% del total del capital humano de España en ese año. El principal destino de quienes abandonan España en busca de mejores oportunidades laborales es otro país de la Unión Europea, con un 38,7% de los casos, seguido por Sudamérica (19,8%), el Reino Unido (12,7%), África (9,3%), Asia (6,5%) y, finalmente, Centroamérica y el Caribe (5,5%).

En cuanto a los profesionales en puestos directivos, según el Informe de Movilidad del Mercado de Trabajo en las Fuentes Tributarias del Ministerio de Hacienda, el 15% de estos perfiles en España (con salarios al menos tres veces el Salario Mínimo Interprofesional) abandonaron su empleo en un año, lo que representa 439.021 personas. Además, solo se incorporó un 6,6% de nuevos trabajadores en estos puestos, lo que significa un déficit del 8,4%.

La contratación de un directivo no idóneo puede costarle a la empresa hasta cinco años de su salario, afectando la productividad, la reputación y el tiempo invertido en la formación del nuevo candidato. Para evitar estos problemas, es crucial adoptar un enfoque estratégico en la búsqueda y selección de directivos. Externalizar el proceso puede ser una opción eficaz, permitiendo acceder a perfiles específicos y asegurar su alineación con la cultura y valores de la empresa. Construir una red de contactos sólida también es esencial. El 70% de los puestos directivos no se publican, por lo que contar con una red sólida puede ser clave para encontrar al candidato ideal. En España, los sectores con mayor demanda de puestos directivos son el farmacéutico, el médico y el financiero. Además, los perfiles especializados en nuevas tecnologías son particularmente difíciles de captar, ya que están altamente solicitados y, por lo general, no buscan activamente empleo a menos que estén en búsqueda activa. Esto subraya la importancia de estrategias de reclutamiento especializadas para atraer a estos profesionales altamente cualificados.

Según el informe de Gallup de 2023 "State of the Global Workplace", más de la mitad de los empleados están buscando activamente o considerando cambiar de empleo, posiblemente debido al aumento del estrés laboral, que alcanzó niveles récord en 2023. Esto influye directamente en el compromiso de los empleados. En España, el 75% de los trabajadores no se siente comprometido con su empresa, en comparación con el 23% a nivel mundial según Gallup. En este contexto, retener el talento se ha convertido en un aspecto crucial para las organizaciones que buscan mantener su ventaja competitiva, ya que retener a empleados comprometidos impulsa el crecimiento sostenible de una empresa y garantiza la calidad en la prestación de servicios y productos. Gallup estima que el bajo compromiso de los empleados cuesta a la economía global 8,8 billones de dólares, o el 9% del PIB mundial.

(El Economista, 22-04-2024)

23/04/2024|