La banca se prepara para una mayor exigencia de capital del Banco de España

Los bancos anticipan que antes de que termine el mandato del gobernador Pablo Hernández de Cos, el Banco de España activará el colchón de capital anticíclico (CCA), imponiendo así a las entidades financieras un mayor nivel de solvencia. Este colchón es una herramienta macroprudencial que está en manos de los bancos centrales nacionales, permitiéndoles establecer un requerimiento adicional de capital. Aunque el Banco de España nunca lo ha activado, otros supervisores, como el italiano, sí lo han hecho.

En los últimos meses, se ha hablado cada vez más en el sector financiero sobre la posibilidad de esta medida. El Banco de España se ha encontrado con el dilema de que, debido a la política monetaria restrictiva con el aumento de los tipos de interés, ha habido una contracción del crédito que habría sido agravada al activar el colchón anticíclico. Sin embargo, se espera que en los próximos meses haya una recuperación en la actividad crediticia. El supervisor ha señalado que observa un repunte en el sector empresarial y una desaceleración en las caídas en el ámbito hipotecario, un segmento que parece estar cerca de su punto de inflexión.

Las entidades financieras tienen sobre la mesa una proyección de aumento en el número de transacciones tanto con familias como con empresas. En este contexto de recuperación del crédito, tanto en nuevas operaciones como en cartera, será más probable que el Banco de España establezca el colchón de capital anticíclico bajo el mandato de Hernández de Cos. De hecho, los bancos creen que esta será la última medida de supervisión durante su mandato, que finaliza en junio, y del cual las entidades han hablado positivamente. No obstante, recibirán una demanda final de más capital como despedida.

Se espera que el supervisor comunique su decisión este mes, una vez que haya completado su revisión de la herramienta macroprudencial. "Estamos analizando varios elementos adicionales, como la brecha de crédito-PIB, el output gap (diferencia entre el PIB observado y el potencial), la rentabilidad de las entidades, el nivel de préstamos dudosos, la liquidez, entre otros, para obtener una visión integral", indican fuentes del organismo. El Banco de España ha criticado que los bancos no hayan aprovechado el aumento de los márgenes y beneficios para fortalecer sus niveles de solvencia, los cuales están cada vez más por debajo de la media europea.

Aunque se espera que esta brecha se corrija parcialmente con la revisión de Basilea 3, prevista para 2025, mediante un nuevo cálculo de los activos ponderados por riesgo (APR), aún persistirá una diferencia desfavorable para los bancos españoles, un tema que el supervisor ha puesto repetidamente sobre la mesa. El último informe de estabilidad financiera señala que "la mejora de la rentabilidad bancaria no se ha traducido significativamente en un fortalecimiento de la solvencia del sector, con un modesto incremento en el ratio de CET1 en 2023, a diferencia de lo ocurrido en otros países europeos, ampliando así la brecha que nos separa de ellos". Según estadísticas del Banco Central Europeo (BCE), a finales del año pasado, la solvencia promedio de la banca española fue del 13,2%, frente a un promedio europeo del 15,7%.

(El Confidencial, 19-04-2024)

23/04/2024|