La Mutualidad de los Procuradores baraja su integración en la de los abogados

La Mutualidad de los Procuradores está en negociaciones para fusionarse con la Mutualidad de la Abogacía, en un contexto donde el Gobierno está promoviendo una reforma legal para mejorar la previsión social en estos colectivos, ante las preocupaciones de que las pensiones no sean suficientes. La Mutualidad de los Procuradores cuenta con algo más de 6.000 mutualistas activos, la mayoría de los cuales han ahorrado para su jubilación exclusivamente a través de esta entidad, que gestiona cerca de 500 millones de euros en activos.

La aseguradora con la que están negociando la integración es la Mutualidad de la Abogacía, la más grande del sector, con activos superiores a 10.200 millones de euros y 210.000 mutualistas. La entidad ha estado operando bajo la marca comercial genérica de La Mutualidad durante algunos meses, sin oposición de otras mutualidades de previsión social.

Fuentes cercanas a la dirección de la Mutualidad de los Procuradores han confirmado que "hace tiempo que mantenemos conversaciones con la mutualidad de los abogados". Aunque aún no hay acuerdos cerrados, se anticipan "posibles novedades en los próximos meses".

La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, responsable de supervisar el sector asegurador, ha expresado en varias ocasiones su interés en promover procesos de concentración y reducir las entidades más pequeñas, no por problemas de solvencia, sino para mejorar la eficiencia del sector.

Las mutualidades profesionales surgieron después de la Guerra Civil española como agrupaciones donde colectivos como abogados, arquitectos, notarios, curas o policías podían ahorrar para tener protección social. Aunque muchas se integraron en el Instituto de la Seguridad Social en 1963, las de abogados y procuradores se mantuvieron. Hasta 1995, era obligatorio ser mutualista para ejercer y no se podía cotizar a la Seguridad Social.

El sistema original de las mutualidades era de reparto, pero con el envejecimiento y los bajos tipos de interés, se volvió insostenible, pasando a un sistema de cuentas individuales. En el caso de los procuradores, la profesión está en declive y hay menos profesionales ejerciendo, lo que afecta sus ingresos. La integración con la Mutualidad de la Abogacía les permitiría mejorar las coberturas para sus mutualistas.

Hace dos años, la Mutualidad de la Abogacía absorbió la Asociación Mutualista de la Ingeniería Civil, creando la sociedad Avanza para ofrecer seguros de vida-ahorro. Estas negociaciones coinciden con los planes del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones para crear una pasarela que convierta las aportaciones a mutualidades en años de cotización a la Seguridad Social, aunque muchos abogados y procuradores consideran que estas propuestas son insuficientes.

(Cinco Días, 22-04-2024)

23/04/2024|