Las ETTs crean más empleo que nunca

El número de personas empleadas a través de empresas de trabajo temporal (ETT) alcanzó los 768.100 asalariados en 2023, representando un 4,3% del total. Esta cifra muestra un incremento del 15,7% con respecto al año anterior y marca un máximo histórico según la Encuesta de Población Activa (EPA) desde 2006. Resulta sorprendente que esto ocurra en el segundo año después de la entrada en vigor de una reforma laboral que, en teoría, buscaba reducir la contratación temporal.

Estos resultados superan ampliamente los de las oficinas públicas de empleo, que solo intermediaron en empleos para 338.200 personas, equivalente al 1,9% de los empleos asalariados. Aunque este número aumentó un 3,8% respecto a 2022 y es el mejor dato en 5 años en términos absolutos, la tasa de intermediación en la creación de empleo sigue siendo considerablemente baja en comparación con los niveles anteriores a la crisis financiera e incluso a los de la pandemia.

Al analizar estos datos de la EPA, es importante considerar que 2023 fue un año de fuerte creación de empleo, con un aumento del 4,2% en el número total de asalariados que alcanzan casi los 18 millones.

Las ETTs participaron de manera significativa en este incremento de empleo en comparación con los servicios públicos autonómicos, que recibieron más de 2.800 millones de euros en 2023 para financiar la gestión de políticas activas de empleo. Esta partida presupuestaria, teóricamente, se suma a los recursos propios de las comunidades autónomas.

Existen claras diferencias en el funcionamiento entre las entidades privadas y públicas. La EPA se centra en los procesos mediante los cuales las ETT contratan a estos trabajadores y los ponen a disposición de otras empresas para cubrir sus necesidades temporales de mano de obra, con la posibilidad de que estas últimas los integren posteriormente en sus plantillas. A pesar de esto, España tiene la menor tasa de intermediación de ETTs en toda la Unión Europea según la Confederación Mundial del Empleo.

Por otro lado, los servicios públicos de empleo se ocupan de poner en contacto la oferta y la demanda de empleo, ya sea mediante gestión de ofertas, formación o programas de políticas activas. A pesar de contar con más recursos, sus resultados son históricamente inferiores, una brecha que no se ha corregido con la reforma laboral y que incluso se ha ampliado en 2023.

La evolución del empleo generado por las ETTs parece desafiar las previsiones del Gobierno y del sector. Aunque la reforma laboral eliminó los contratos temporales por obra y servicio, las ETTs han aprovechado la oportunidad de firmar contratos fijos discontinuos, que representan ahora el 45% de los contratos que gestionan. A pesar de las presiones regulatorias, las ETTs siguen siendo las principales firmantes de estos contratos, lo que ha contribuido significativamente al crecimiento del empleo en este sector.

(El Economista, 23-04-2024)

23/04/2024|