Los madrileños ahorran 31.300 millones en impuestos en la era Ayuso

Desde que Isabel Díaz Ayuso asumió la presidencia de Madrid, ha intensificado las reducciones fiscales, lo que ha representado un ahorro de 8.710 euros por contribuyente entre 2019 y 2023. Las rebajas impositivas se han convertido en el eje central de las políticas económicas de la Comunidad de Madrid en las últimas dos décadas, un modelo de fiscalidad decreciente que ha sido reforzado y acelerado durante el mandato de Isabel Díaz Ayuso (que comenzó a mediados de 2019), a pesar de los intentos del Gobierno de Pedro Sánchez por armonizar (al alza) la fiscalidad del Patrimonio en las autonomías mediante el nuevo impuesto a las grandes fortunas.

A pesar de los esfuerzos por controlar la competencia fiscal entre regiones, vista por muchos gobiernos autonómicos, ahora mayoritariamente dirigidos por el PP, como una invasión de las competencias de las CCAA en la gestión de impuestos cedidos por el Estado, Díaz Ayuso ha implementado 22 recortes fiscales durante su mandato, además de bonificaciones en otros tributos. Esto ha resultado en un ahorro de miles de millones de euros en el último lustro. Específicamente, entre 2019 y 2023, los madrileños han ahorrado 31.359 millones de euros en impuestos, según estimaciones del Ejecutivo madrileño, equivalente a unos 8.710 euros por contribuyente.

Estas reducciones fiscales se han llevado a cabo a través de ocho leyes que han impulsado rebajas en prácticamente todos los impuestos de competencia regional. Entre otras medidas, el gobierno autonómico ha reducido medio punto en todos los tramos de la escala autonómica del IRPF, ha deflactado el impuesto dos veces y ha introducido trece nuevas deducciones.

En el ámbito de Sucesiones y Donaciones, se ha aplicado una bonificación del 99% entre parientes directos, y se ha ampliado la bonificación al 25% entre hermanos y entre tíos y sobrinos. Además, el Ejecutivo madrileño ha eliminado todos los tributos propios, convirtiendo a Madrid en la única región sin impuestos de este tipo, en contraste con los 15 tributos propios de Cataluña, los 8 de Andalucía o los 6 de Asturias.

En cuanto al ahorro por impuestos, la mayor cantidad, 19.802 millones, proviene de lo que los madrileños dejaron de pagar en Sucesiones y Donaciones, seguido por la rebaja del IRPF y la deflactación, que suman 5.761 millones entre 2019 y 2023; y el impuesto de Patrimonio, que fue suprimido hasta el año pasado y representó un ahorro de 5.150 millones en el último quinquenio. En 2023, con la entrada en vigor del nuevo impuesto a las grandes fortunas, Ayuso decidió reactivar parcialmente Patrimonio para evitar que esos ingresos fueran al Estado en lugar de las arcas regionales. A esto se suma un ahorro de 548 millones por los impuestos de Transmisiones Patrimoniales (ITP) y Actos Jurídicos Documentados (AJD).

Aunque Ayuso ha acelerado las rebajas desde que asumió la presidencia de la Comunidad de Madrid, los populares madrileños siempre han defendido su modelo de alivio fiscal progresivo como una receta para atraer inversiones (la región se ha consolidado como principal polo de atracción de inversión extranjera) y generar actividad económica, riqueza y empleo. Estas políticas se remontan a 2004, período durante el cual se han implementado seis recortes en la escala autonómica del IRPF, así como una amplia gama de nuevos incentivos y deducciones, resultando en un ahorro de 74.833 millones de euros en impuestos en dos décadas (entre 2004 y 2023), equivalente a unos 20.800 euros por contribuyente. Más del 40% de este ahorro se concentra en los últimos cinco años, durante el mandato de Ayuso.

(Expansión, 22-04-2024)

23/04/2024|