Wall Street descarta rebajas de tipos hasta septiembre

La Reserva Federal no reducirá las tasas mañana, y los analistas están a la expectativa para evitar que las aumente. Aunque es poco probable, no se descarta por completo este último escenario debido a los recientes datos macroeconómicos. El crecimiento del PIB en el primer trimestre del año fue del 1,6%, muy por debajo de las expectativas, lo que inclina la balanza hacia mantener las tasas entre el 5,25% y el 5,5%.

La inflación ha sorprendido al mercado, que esperaba una rebaja de tasas en mayo seguida de otras dos en el segundo semestre, cada una de un cuarto de punto. Incluso se contemplaba un recorte adicional de medio punto a finales de 2024 si los precios caían más de lo esperado, dejando las tasas entre el 4,25% y el 4,5%.

Jay Powell ya había moderado las expectativas en la reunión anterior de la Fed, advirtiendo sobre la posibilidad de mantener la política restrictiva por más tiempo. Aunque el calendario se ha retrasado hasta junio, no se descarta del todo la rebaja en mayo. Powell dejó claro que, aunque el calendario se retrase, la previsión sigue siendo de tres recortes en el año.

Sin embargo, Wall Street ahora prevé un escenario más pesimista. Las previsiones más optimistas apuntan a una primera rebaja en septiembre y otra después de las elecciones presidenciales de noviembre. Las más pesimistas hablan de un único recorte a finales de año, e incluso la posibilidad de que la Reserva Federal termine 2024 sin cambios en las tasas.

Powell ha afirmado que no relajará la política monetaria hasta que esté seguro de que la inflación se acerque "sin lugar a dudas" al objetivo del 2%. En marzo, el IPC aumentó al 3,5%, y el PCE, que es uno de los indicadores clave seguidos por la Fed, alcanzó el 2,7% la semana pasada, mostrando una tendencia ascendente en lo que va del año.

Los analistas esperan que Powell endurezca su discurso, pero sin sorpresas sobre las subidas de tasas. Gilles Moëc, economista jefe de AXA Investment Managers, espera dos recortes de tasas este año, comenzando en septiembre, condicionado a una desaceleración económica sostenida que contribuiría a reducir la inflación.

En esta reunión, no se esperan más detalles sobre la hoja de ruta de la Reserva Federal, ni actualizaciones de las previsiones, por lo que habrá que esperar hasta junio para conocer el nuevo calendario del banco central estadounidense.

(Expansión, 30-04-2024)

30/04/2024|