España se muestra incapaz de reducir su tasa de paro por debajo del 12%

España sigue sin poder reducir su tasa de desempleo por debajo del 12%, a pesar de los esfuerzos realizados desde la implementación de la reforma laboral. El Banco de España advierte que el desempleo estructural no podrá bajar de esa cifra si el Gobierno no adopta medidas de modernización en las políticas de empleo.

Aunque el desempleo alcanzó su punto más bajo a finales de 2023, con una tasa del 11,8%, volvió a subir al 12,29% en el primer trimestre de acuerdo con la Encuesta de Población Activa (EPA). Esta persistencia en los niveles de desempleo se remonta a la crisis financiera de 2008, y aunque representa la cifra más baja en décadas, sigue siendo el doble que el promedio de la Unión Europea.

El Banco de España señala que esta diferencia es especialmente notable en el desempleo juvenil, el desempleo de larga duración y la situación laboral de los trabajadores cercanos a la jubilación. Estos factores impiden que la renta per cápita de España converja con la de otros países europeos en las últimas décadas. Consciente de estas disparidades, el Gobierno ha comenzado a implementar medidas para abordar el desempleo de larga duración. Recientemente, el Consejo de Ministros aprobó un plan que incluye la creación de perfiles individualizados y itinerarios para la reincorporación laboral de los desempleados, con plazos estrictos para su implementación por parte del SEPE.

La preocupación por el desempleo también se extiende al sector juvenil, con una tasa de desempleo del 28% en 2023, casi tres veces más alta que el promedio de la OCDE y el doble que el promedio europeo. Además, el desempleo de larga duración afecta al 39% de los desempleados en España, en comparación con el 25,4% en países desarrollados. Según el Banco de España, estos indicadores sugieren que gran parte del desempleo en España es de naturaleza estructural, incluso en períodos de recuperación económica intensa.

El Banco de España atribuye esta brecha en el desempleo entre España y otros países europeos a las instituciones y políticas que afectan al mercado laboral. Insta a un rediseño de las políticas activas y pasivas de empleo para aumentar la empleabilidad de los desempleados y proporcionar protección adecuada, así como incentivos para el retorno al empleo. Además, sugiere reformas en los costos de despido y en la negociación colectiva.

La escasez de mano de obra es percibida por las empresas, con un aumento significativo en el porcentaje de empresas que declaran que limita su actividad empresarial. La escasez de oferta de trabajo en sectores como la hostelería y el comercio también es evidente. El Banco de España propone aprovechar la innovación y las nuevas tecnologías para mejorar la empleabilidad a través de las oficinas públicas de empleo, el sistema educativo y la formación ocupacional.

(El Economista, 06-05-2024)

08/05/2024|