La recaudación por IRPF se disparará al 9% del PIB en 2025 si no se deflacta

La inflación ha impactado fuertemente en el poder adquisitivo de las familias en los últimos años, y aunque ha disminuido su intensidad, aún continúa afectando (el IPC aumentó una décima en abril, hasta el 3,3%). Sin embargo, lo que ha sido perjudicial para el bolsillo del contribuyente se ha convertido en una fuente de ingresos para las arcas públicas, que han experimentado un aumento significativo en la recaudación debido a la inflación.

Principalmente, esto se ha reflejado en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), donde el Gobierno ha optado por no ajustar la tarifa del tributo con el avance de los precios y salarios, evitando así una subida fiscal encubierta, lo que se conoce como progresividad en frío.

Según estimaciones del Banco de España, la recaudación por IRPF habría aumentado de aproximadamente 86.000 millones de euros en 2019 a alrededor de 124.000 millones en 2023, lo que representa un incremento de 38.000 millones. Una parte significativa de este aumento se debe a la ampliación de la base tributaria (número de trabajadores y pensionistas), pero otra parte importante se debe a la falta de ajuste por inflación. De hecho, el banco estima que si el IRPF se hubiera ajustado según el IPC entre 2019 y 2023, la recaudación habría sido aproximadamente 11.000 millones menor.

Aunque la inflación se ha moderado en los últimos meses, la tendencia de la recaudación sigue siendo alcista. Sin cambios en la normativa del IRPF, los ingresos por este impuesto podrían representar el 9% del PIB en 2025 (alrededor de 131.000 millones), un aumento del 29% en comparación con 2019, cuando representaba el 6,9% del PIB. El efecto de la progresividad en frío explicaría aproximadamente la mitad de este incremento. Incluso si el tributo se ajustara con el IPC en 2024 y 2025, su peso sería del 8,6%, un 24% más que en 2019.

El impacto de la falta de ajuste por inflación se ha sentido en el poder adquisitivo de familias y trabajadores. Aunque la mayoría del Congreso instó al Gobierno a principios de abril a actualizar el IRPF con el aumento de los precios, la reclamación no ha sido atendida. El Ejecutivo argumenta que un ajuste generalizado beneficiaría a todas las rentas, incluidas las más altas, por lo que ha optado por recortes específicos a las rentas más bajas.

En este contexto, el Banco de España advierte que el crecimiento nominal de la base del IRPF puede resultar en un aumento de los tipos medios efectivos del impuesto cuando los parámetros que determinan la cuota tributaria no se actualizan al ritmo de crecimiento de dicha base.

El banco central también alerta que, sin ajuste por inflación, el tipo medio efectivo del IRPF, que ha aumentado del 12,8% en 2019 al 14,7% en 2023, podría alcanzar el 15,3% en 2025. Esta situación afectaría especialmente a las rentas medias, que representan el 55% de la recaudación total por IRPF.

(El Confidencial, 02-05-2024)

08/05/2024|