Los sindicatos reclaman mejores salarios y una reducción de jornada en la manifestación del Primero de Mayo

Este miércoles, miles de personas se han sumado a las protestas por el Día Internacional de los Trabajadores, convocadas por los sindicatos principales, UGT y CC OO, en más de 70 ciudades de toda España. Los secretarios generales de ambas organizaciones, Pepe Álvarez y Unai Sordo, lideraron la marcha en Madrid, acompañados por alrededor de 10.000 personas, según estimaciones de la Delegación de Gobierno, junto a una destacada representación del Gobierno de coalición. Entre los presentes estuvieron las vicepresidentas María Jesús Montero, Yolanda Díaz y Teresa Ribera, y los ministros de Cultura, Ernest Urtasun; Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz; Sanidad, Mónica García; Transportes, Óscar Puente; y Derechos Sociales y Consumo, Pablo Bustinduy, que se unieron a los líderes sindicales en la cabecera de la manifestación, desfilando tras la pancarta con el lema "Por el pleno empleo: menos jornada, mejores salarios".

Antes de comenzar la marcha, Álvarez hizo declaraciones a la prensa, destacando la decisión de Pedro Sánchez de continuar al frente del Gobierno. "Es un placer poder decir hoy, desde aquí, que sí, que merece la pena", afirmó, añadiendo que es necesario una agenda reformista clara que aborde los problemas que aquejan al país y cuestionan la democracia plena. Los organizadores acusaron al Ayuntamiento de Madrid de intentar boicotear el evento al no permitirles instalar a tiempo el equipo técnico para las declaraciones previas al inicio de la protesta.

Álvarez también criticó el estancamiento en la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), recordando que la elección de los jueces corresponde a la soberanía popular a través de las Cortes Generales. Respecto a las reivindicaciones del lema de la manifestación, Álvarez advirtió que es necesario publicarlas en el Boletín Oficial del Estado sin demora. Ambos sindicatos están negociando con el Gobierno y los empresarios la reducción de la jornada laboral de 40 a 37,5 horas semanales para 2025, sin afectar los salarios.

Unai Sordo apeló al despliegue de políticas industriales y de desarrollo sectorial para generar empleos dignos en el contexto del cambio de modelo energético. También abogó por reformar el Poder Judicial y criticó el uso de la mentira para cuestionar la legitimidad democrática de las elecciones.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, recordó el compromiso del Gobierno con la reducción del tiempo de trabajo y la reforma del despido, mientras que María Jesús Montero, vicepresidenta y ministra de Hacienda, llamó a desenmascarar a quienes buscan deslegitimar al Ejecutivo mediante la difamación y el bulo.

(El País, 02-05-2024)

08/05/2024|