Estados Unidos presiona a la UE para que también dispare sus aranceles sobre las importaciones chinas

¿Debe la Unión Europea seguir el ejemplo de Estados Unidos e imponer mayores aranceles a los productos provenientes de China? ¿Puede la industria europea competir con sus rivales asiáticos que tienen menores costes de producción, menos requisitos regulatorios y más ayudas públicas? Aunque estas cuestiones no han sido el centro de los debates durante la campaña para las elecciones del Parlamento Europeo del 9 de junio, la respuesta de los Veintisiete condicionará el futuro del proyecto comunitario.

La presión de la actual administración estadounidense de Joe Biden sobre la Comisión Europea es máxima: busca una respuesta conjunta frente a la agresividad comercial de China. Sin embargo, los expertos advierten que la economía europea podría salir más perjudicada que la norteamericana en una escalada arancelaria con el gigante asiático debido a su mayor dependencia de los suministros de las empresas chinas. Además, las industrias que en teoría se beneficiarían de un mayor proteccionismo europeo, como la automotriz, no están convencidas de las ventajas de adoptar una postura más hostil hacia China; en parte por temor a posibles represalias de Pekín y en parte porque un porcentaje significativo de su producción ya se realiza en suelo chino. Thomas Schäfer, CEO de Volkswagen, ha sido claro al respecto: "No creo en los aranceles. Quiero que todos compitan en igualdad de condiciones".

No se debe perder de vista el carácter electoralista de la subida de tarifas arancelarias en Estados Unidos. Biden intenta recuperar el voto de los Estados más afectados por la competencia china, donde Donald Trump obtiene mucho apoyo con sus mensajes proteccionistas. Pero aranceles tan elevados contravienen las normas de la Organización Mundial del Comercio. Si Europa optara por esta vía, daría un golpe mortal al foro multilateral para resolver disputas comerciales; justamente lo que intentó Trump en su primer mandato.

Por ahora, las autoridades europeas prefieren utilizar las medidas compensatorias permitidas por la OMC, aunque esto podría cambiar si los partidos radicales que demandan un mayor proteccionismo de la UE obtienen suficiente representación en el renovado Parlamento Europeo para forzar un giro en la tradicional política aperturista y de respeto a las reglas mundiales del comercio mantenida por Bruselas.

Un informe reciente del think tank comunitario semipúblico Bruegel apuesta por garantizar la neutralidad competitiva en el mercado de vehículos eléctricos europeo, de forma que todos los actores implicados (fabricantes, consumidores, gobiernos e importadores) se beneficien de los réditos de una competencia leal que haga más asequibles estos productos, al tiempo que promueve la mejora de la productividad y la innovación. Además, recuerdan que, aunque de menor intensidad, los países europeos también han implementado subsidios a la producción de coches electrificados, lo que podría provocar que Pekín adopte medidas contra la UE. Sería más beneficioso para ambas economías una política de puertas abiertas a la inversión de origen chino que financie la producción en suelo europeo de vehículos y baterías, impulsando así la necesaria reindustrialización de la Unión Europea.

Por su parte, el prestigioso Instituto Kiel de Alemania recomienda a las futuras autoridades de la UE la búsqueda de nuevos acuerdos de libre comercio que permitan el doble objetivo de reducir la dependencia de las materias primas de origen chino y hacer más competitivas a las compañías europeas. Su análisis de la reciente evolución de la balanza comercial comunitaria constata que las políticas de apertura comercial han sido beneficiosas para Europa, al hacerla menos vulnerable a las tensiones geopolíticas con Pekín y al lograr mejores condiciones para que las empresas comunitarias accedan a suministros críticos. Alexander Sandkamp, investigador comercial del Instituto, lo sintetiza: "Europa no debería comerciar menos con China per se, sino mucho más con otros países".

(Expansión, 03-06-2024)

03/06/2024|