La Seguridad Social defiende la subida de cotizaciones y las ayudas del Estado para pagar las pensiones

La Seguridad Social defiende la última reforma de pensiones, que incluye un aumento de cotizaciones sociales y la separación de fuentes de financiación para incrementar los ingresos del sistema y asegurar su sostenibilidad a largo plazo, en lugar de centrarse solo en el gasto, según declaró Borja Suárez, secretario de Estado de Seguridad Social y Pensiones. El Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) ha aportado ya 3.500 millones adicionales desde su implementación. Además, la Seguridad Social recibe una transferencia del Estado cercana a los 40.000 millones, que representa un poco más del 20% de los ingresos totales de esta Administración, financiada a través de impuestos y deuda en lugar de cotizaciones sociales, como recomienda el Pacto de Toledo. Esta inyección sitúa al sistema español en una posición similar a la de otros países como Francia y Alemania, donde el Estado financia el 33% y el 25% del gasto en pensiones, respectivamente.

Borja Suárez presentó este plan en un foro titulado 'Tiempo de cambio, re-imaginando nuestras pensiones', organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) junto a la consultora Mercer y varias importantes gestoras españolas, como Santander Asset Management, BBVA Seguros y VidaCaixa. En su intervención, el secretario de Estado destacó los diversos pilares que garantizarán la sostenibilidad de las pensiones, uno de los cuales es la implicación del Estado.

La última reforma de pensiones se ha centrado en "apurar los márgenes en las cotizaciones sociales" mediante la incorporación del Mecanismo de Equidad Intergeneracional, el aumento de las bases máximas y la creación de la nueva cuota de solidaridad, en lugar de centrarse solo en racionalizar el gasto del sistema. Además, se ha hecho una apuesta clara por involucrar al Estado en la financiación del sistema de pensiones, según la recomendación del Pacto de Toledo, en relación con los llamados 'gastos impropios'.

"La Seguridad Social no es solo un seguro, tiene un componente adicional: la implicación del Estado en parte del gasto en pensiones. Esto es así en España, aunque de forma menos intensa que en otros países como Francia o Alemania. Esta aportación del Estado, en lo que se denomina técnicamente 'gastos impropios', es una recomendación del Pacto de Toledo que permite homologar nuestro sistema con los de referencia", explicó Suárez.

En Alemania, el Estado financia una tercera parte del gasto total en pensiones, mientras que en Francia financia una cuarta parte. En España, el esfuerzo de estas transferencias supera el 20% del gasto total. La ministra Saiz anunció en el Congreso de los Diputados la intención de culminar la separación de fuentes y el sindicato CCOO lo recordó unas semanas después.

Las transferencias del Estado diferencian entre pensiones contributivas y no contributivas. Financian las prestaciones no contributivas: incapacidad temporal, cuidado de niños, otras prestaciones, sanidad de las mutuas Colaboradoras e Instituto Social de la Marina, y gastos de administración. Las prestaciones de carácter contributivo deberían abonarse con los ingresos por cotizaciones.

La Seguridad Social recibió dos transferencias del Estado por un valor de 27.231 millones de euros (1,9% del PIB): una para pagar el complemento por mínimos de pensiones (7.345 millones de euros) y otra destinada al pago de los 'gastos impropios' (19.886 millones de euros). Para pagar las pensiones de los beneficiarios del extinto régimen de Clases Pasivas también se utilizan parcialmente las inyecciones del Estado (16.891 millones de euros), además de los ingresos por cotizaciones sociales.

El secretario de Estado subrayó las diversas dimensiones de la sostenibilidad de las pensiones. "La primera dimensión es la financiera. No puede ser de otra manera, porque el principal esfuerzo del Estado se dedica a las pensiones. Todo lo relacionado con la perspectiva financiera es crucial para entender los retos que enfrentamos". Son casi 200.000 millones, aproximadamente el 13% del PIB, al sumar las prestaciones contributivas y no contributivas.

Suárez también destacó la importancia de las prestaciones públicas dignas. "Las reformas deben garantizar la suficiencia; las pensiones deben ser un instrumento eficaz para combatir la pobreza. En nuestro modelo de pensiones, que es de corte continental, deben ser suficientes para sustituir la renta del trabajo en el momento de la jubilación".

(El Economista, 29-05-2024)

03/06/2024|