La UE tendrá una oficina de IA

La competencia económica y política global se centra cada vez más en el dominio de las nuevas tecnologías. Las superpotencias mundiales se esfuerzan por liderar en el desarrollo de chips y semiconductores, así como en avances disruptivos como la inteligencia artificial. En este contexto, la Unión Europea lleva tiempo tratando de ponerse al día. Ayer, la Comisión Europea anunció la creación de la Oficina de la IA, integrada en la propia Comisión, con la tarea de "facilitar el desarrollo, despliegue y uso futuro de la IA de manera que promueva los beneficios sociales y económicos y la innovación, mientras se mitigan los riesgos". Con esta medida, los países de la UE intentan no quedar rezagados en una carrera donde Estados Unidos y China llevan ventaja.

La oficina tiene como objetivo profundizar y apoyar la implementación de la Ley de IA, un marco regulatorio acordado a finales del año pasado por la Comisión Europea y el Parlamento Europeo, y ratificado la semana pasada por el Consejo Europeo. Sin embargo, la ley no entrará en vigor plenamente hasta dentro de dos años. Este reglamento establece principalmente una serie de límites para salvaguardar "los derechos fundamentales, la democracia, el Estado de derecho y la sostenibilidad medioambiental".

En la práctica, estas restricciones implican la prohibición de utilizar la inteligencia artificial en ciertos ámbitos, como los sistemas de categorización biométrica y la recopilación indiscriminada de imágenes faciales de internet o grabaciones de cámaras de vigilancia para crear bases de datos de reconocimiento facial. Estos usos pueden representar violaciones de derechos fundamentales, según han advertido expertos en nuevas tecnologías. Además, la ley incluye medidas de apoyo a la innovación en este campo, especialmente para pequeñas y medianas empresas.

Para supervisar la implementación de la ley, la oficina contará con varios departamentos. Por ejemplo, una Unidad de Regulación y Cumplimiento que supervisará la aplicación uniforme de la norma en todos los Estados miembros y podrá imponer sanciones; una Unidad de Seguridad de la IA para detectar posibles riesgos; y una Unidad de Excelencia en IA y Robótica para apoyar la investigación, entre otros. En total, la oficina estará compuesta por 140 empleados, incluidos especialistas en tecnología, asistentes administrativos, abogados, especialistas en políticas y economistas.

La primera reunión del Comité de IA tendrá lugar a finales de junio para avanzar en el despliegue normativo. Además, la Comisión Europea indicó ayer que "la oficina de IA está preparando directrices sobre la definición del sistema de IA y sobre las prohibiciones, ambas previstas para seis meses después de la entrada en vigor de la Ley de IA, y se está preparando para coordinar la elaboración de códigos de prácticas para las obligaciones relativas a los modelos de IA de uso general, prevista para nueve meses después de su entrada en vigor".

El anuncio de la Comisión Europea coincide con una advertencia del Tribunal de Cuentas Europeo: existe un riesgo evidente de que los países miembros se estén quedando atrás en esta carrera. El organismo señaló que la UE no ha logrado desarrollar un ecosistema comunitario de IA, lo que ha impedido que la inversión en esta tecnología aumente para competir al nivel de Estados Unidos y China.

Específicamente, la auditoría del Tribunal de Cuentas muestra que la brecha con Estados Unidos se ha incrementado: mientras en 2018 EEUU invertía 9.000 millones, la UE destinaba 5.000; pero en 2020 estas cifras subieron a 21.000 y 10.000 millones, respectivamente. Por su parte, China cuenta con un ambicioso plan para convertirse en el líder de la IA en 2030. A pesar de las restricciones tecnológicas impuestas por Estados Unidos, China anunció esta semana la última fase de su plan de 44.000 millones de euros para el desarrollo de chips, fundamentales para la inteligencia artificial.

"La velocidad del crecimiento económico de la UE en los próximos años dependerá de una inversión considerable y bien dirigida en IA. En la carrera de la IA, existe el riesgo de que el ganador se quede con todo. Si la UE desea alcanzar su ambición, debe acelerar el ritmo y liberar su potencial para triunfar", explica Mihails Kozlovs, miembro del Tribunal de Cuentas Europeo, en la auditoría.

(El Español, 30-05-2024)

03/06/2024|