El BCE baja los tipos al 4,25% en su primer recorte desde 2016, pero enfría la expectativa de nuevas rebajas

La autoridad monetaria europea cumple con las expectativas y reduce la presión de sus políticas. Sin embargo, revisa al alza su previsión de inflación y no espera alcanzar su objetivo de estabilidad de precios hasta 2026, lo que complica nuevos recortes. El precio del dinero ha disminuido. El Banco Central Europeo (BCE) ha anunciado hoy un recorte de los tipos de interés en 25 puntos básicos, situándolos en el 4,25%, el nivel más bajo desde septiembre del año pasado.

"Decidimos recortar los tipos porque nuestra confianza en el proceso desinflacionario ha crecido en los últimos meses", ha explicado Christine Lagarde, presidenta del BCE. Este es el primer descenso del tipo de referencia desde marzo de 2016. Sin embargo, la situación actual es muy diferente a la de hace ocho años, cuando el precio del dinero cayó del 0,05% al 0% en un movimiento simbólico para estimular la economía, acompañado de masivas compras de deuda y grandes inyecciones de liquidez, medidas que hoy están ausentes.

"Basándonos en una evaluación actualizada de las perspectivas de inflación, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria, es adecuado moderar ahora el grado de restricción de la política monetaria tras nueve meses sin cambios en los tipos de interés", señala el Consejo de Gobierno de la institución con sede en Fráncfort.

El BCE sigue luchando contra la inflación, que aún no ha alcanzado el objetivo del 2%, aunque ha cedido lo suficiente como para permitir una ligera relajación de las políticas. A pesar de la decisión de reducir los tipos de interés, las condiciones de financiación siguen siendo estrictas en la zona euro y lo seguirán siendo por un tiempo.

"Seguimos siendo restrictivos tras la bajada de los tipos de interés de hoy. Lo que hacemos es eliminar o moderar algo de esa restricción. No sé cuánto durará el periodo restrictivo ni a qué velocidad se producirá su retirada", ha explicado Lagarde.

La situación de la inflación sigue siendo preocupante. Aunque el BCE ha bajado los tipos de interés, lo que era casi un compromiso con el mercado, no ha recibido las buenas noticias esperadas en el ámbito de la inflación. De hecho, tras las últimas sorpresas en el crecimiento de los precios y los salarios, ha revisado al alza sus proyecciones de inflación para 2024 y 2025, elevándolas a 2,5% y 2,2%, respectivamente.

"A pesar de los progresos realizados en los últimos trimestres, las presiones inflacionistas internas siguen siendo intensas debido al elevado crecimiento de los salarios, y es probable que la inflación continúe por encima del objetivo hasta bien avanzado el próximo año", señalan los miembros del BCE.

De este modo, la institución anticipa que no cumplirá su objetivo de estabilidad de precios de lograr que la inflación regrese al 2% a mediados del año próximo. Por ello, no se espera que el BCE inicie una serie de recortes continuados en el precio del dinero, como hizo al subir los tipos. "No podemos comprometernos a un camino predeterminado de recortes de tipos", ha advertido la presidenta.

El BCE se ha comprometido a evaluar los datos con detenimiento para calibrar los niveles de su política monetaria, lo que implicará una reducción más lenta y progresiva de los tipos. Y, por el momento, los datos no facilitan la transición a unos tipos de interés mucho más bajos.

Lagarde ha restado importancia al reciente aumento de los salarios, indicando que se debe en gran parte a un único país, Alemania, debido a circunstancias específicas de revisión de negociaciones colectivas de los últimos tres años. Aunque prestarán atención a la evolución salarial por su importancia en el proceso desinflacionario, Lagarde espera una moderación.

Tras la última decisión, los expertos descartan una nueva rebaja de las tasas en julio y dudan que pueda realizarse en septiembre. El BCE podría posponer el siguiente movimiento a su cumbre de diciembre o, en el peor de los casos, esperar al próximo año. "Necesitamos datos y más datos y, conforme vayan llegando, realizaremos un análisis robusto y tomaremos decisiones. Será un ejercicio que realizaremos reunión a reunión", ha asegurado Lagarde, sin comprometerse sobre el nivel futuro de los tipos de interés.

Así, los tipos de interés tardarán años en alcanzar el 2,5%, que se anticipa como la tasa neutral, el nivel del precio del dinero que ni estimula ni frena la actividad económica.

(Expansión, 07-06-2024)

10/06/2024|