España suma 220.000 empleados en mayo y alcanza un récord con 21,3 millones de trabajadores gracias al turismo

En España, cada día hay más personas trabajando. La afiliación media en mayo alcanzó los 21,32 millones, la cifra más alta desde que se tienen registros. Además, 10 millones de esos afiliados son mujeres, superando una barrera histórica. Estos son datos extraordinarios, impulsados por la incorporación de 220.000 nuevos ocupados en comparación con abril. Este incremento es superior al promedio de los últimos años.

Más de un tercio de este crecimiento se debe al auge de la hostelería, el sector que más trabajadores gana, lo cual es habitual en una economía tan estacional como la española. No es sorprendente que la región donde más crece el empleo sea las Islas Baleares.

El número de desempleados registrados en las oficinas de empleo disminuyó en 59.000 personas, situándose en un total de 2,61 millones de parados. Aunque es un buen dato, en los últimos años la reducción había sido más pronunciada.

En concreto, en mayo el número total de trabajadores aumentó en 220.289 personas. Este incremento es mayor que el del año pasado (200.411), que ya fue positivo para el mercado laboral. Para encontrar un aumento mayor en el quinto mes, hay que remontarse a 2018, cuando la afiliación media creció en 237.207 personas. La subida de 2024 supera el promedio de los 10 años anteriores (sin contar el atípico 2020 de la pandemia), que muestra un incremento medio en mayo de 199.000 trabajadores, 20.000 menos que ahora. Así, en España trabajan 21.321.794 personas, medio millón más que hace un año.

El secretario de Estado del Ministerio de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, destacó que este volumen de trabajadores se alcanza con menos contratos que antes. La disminución de la temporalidad y de la rotación desde la reforma laboral ha permitido que haya más empleados con menos contratos firmados. De los 1,34 millones de contratos firmados en mayo, el 43% son indefinidos, "en un mes muy condicionado por la temporalidad debido al inicio de la temporada turística". El secretario de Estado de Trabajo considera que "cada vez necesitamos menos contratos para mantener el empleo; se han firmado más de un millón de contratos temporales menos que en 2019". Los contratos indefinidos de mayo se dividen en 227.091 a tiempo completo, 131.127 a tiempo parcial y 217.862 fijos discontinuos.

Simultáneamente, el país registra la menor cifra de parados en mayo de los últimos 16 años, con 2,61 millones de desempleados. Este registro se consolida tras una disminución mensual de 59.000 desempleados. Aunque es una caída mayor que la de 2023 (49.260), el dato es menos positivo comparado con el promedio de los últimos años. En la década previa, el paro disminuía en una media de 101.000 personas, el doble que ahora. Cabe destacar que al salir de la Gran Recesión había más margen de mejora, ya que había el doble de parados que ahora, lo que resultaba en caídas más pronunciadas. Sin embargo, España sigue registrando una tasa de paro alta (11,7%), el doble que la media de la UE. Para igualar a Europa, el mercado laboral debería ser capaz de convertir más parados en trabajadores.

El secretario de Estado de Seguridad Social, Borja Suárez, ofreció su perspectiva sobre este fenómeno: "La razón fundamental es el comportamiento de la población activa. Y no es solo una explicación, es algo positivo". Suárez considera que el desempleo cae menos de lo que crece la ocupación porque muchos inactivos (personas en edad de trabajar que no buscaban empleo) están entrando al mercado laboral. Es decir, personas que no esperaban encontrar un empleo ahora cuentan como desempleados porque están buscando trabajo, lo que atenúa la reducción del paro. "Esta ampliación de la población activa es clave en nuestro contexto demográfico, ante la jubilación de la numerosa generación del baby boom. Es una señal más del dinamismo de nuestro mercado laboral", añadió Suárez. Otros expertos también apuntan a la escasez de mano de obra en algunos sectores.

La mayor parte del incremento mensual en la afiliación se explica por el buen desempeño de los sectores asociados al turismo. De los 207.000 nuevos empleos del régimen general, el 38% se concentra en hostelería. Este sector crece un 5,1% respecto a abril, un ritmo muy superior al promedio de los asalariados (1,2%).

Esta tendencia también se refleja en el incremento por territorios. Baleares, cuya economía se basa mayoritariamente en el turismo, es la autonomía que más trabajadores gana en comparación con abril. Crece un 9,3% en solo un mes, muy por encima del promedio nacional (1%) y del resto de las regiones con más crecimiento: Aragón (2,3%), La Rioja (1,9%) y Castilla-La Mancha (1,5%).

La comparación respecto a abril ofrece una visión interesante, pero es limitada. Para tener una perspectiva más amplia, es útil la comparación anual. Con este enfoque, la educación lidera como el sector que más nuevos empleos ha generado en los últimos 12 meses (155.000), seguido de otro pilar de los servicios públicos. Hay 78.000 ocupados más en actividades sanitarias y de servicios sociales, seguidos por hostelería (69.000), comercio (53.000) y actividades administrativas (39.000).

En términos porcentuales, también destaca el crecimiento en actividades científicas y técnicas (+3,9%) y en información y comunicaciones (+3,8%), muy por encima del promedio global (+2,7%). En el otro extremo, la administración pública pierde 79.000 afiliados respecto a mayo de 2023, una caída del 6,3%.

Por territorios, la comunidad autónoma que más trabajadores gana respecto al año pasado es la Comunidad de Madrid, con un crecimiento del 3,77%, superior al de Canarias (3,57%), Baleares (3,44%), Comunidad Valenciana (2,69%) y Región de Murcia (2,49%). Los peores datos son los de Cantabria (1,25%), Castilla-La Mancha (1,07%) y Extremadura (0,15%).

(El País, 05-06-2024)

10/06/2024|