La deuda de las autonomías españolas es la más alta de las regiones de la UE

La deuda total de las comunidades autónomas representa el 22,2% del PIB y aumentará en 2,3 puntos porcentuales para 2034, especialmente en las regiones con menos financiación, si no se implementan medidas de ajuste. A pesar de que el sistema de financiación autonómica ha caducado hace diez años, y con el mayor nivel de endeudamiento territorial en toda la Unión Europea, las perspectivas para la deuda regional en España no son alentadoras. La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) advirtió que, sin acciones correctivas, la deuda pública de las comunidades autónomas aumentará en 2,3 puntos porcentuales del PIB en los próximos diez años, alcanzando el 24,4%. Este incremento será liderado por las regiones infrafinanciadas, especialmente la Comunidad Valenciana y Murcia.

Así lo indica el informe "La deuda pública de las Comunidades Autónomas. Escenarios de evolución y estimación del esfuerzo de consolidación fiscal necesario", publicado ayer y elaborado por los investigadores de Fedea Carmen Marín y Diego Martínez (Universidad Pablo de Olavide).

El informe subraya que las autonomías españolas son actualmente los segundos gobiernos regionales más endeudados del mundo, después de las provincias de Canadá, y los peor situados en Europa. Las comunidades autónomas presentan un nivel de deuda pública sobre PIB del 22,2% al cierre de 2023, una cifra que supera a la de las administraciones de países europeos con estructuras descentralizadas similares, como las regiones belgas (17,7%); los länder alemanes (15,1%), o los estados austriacos (5,4%).

El informe señala que el 80% de la reducción de 1,3 puntos porcentuales del PIB de la deuda autonómica lograda entre 2015 y 2023 se debe a la inflación, mientras que el saldo presupuestario y el aumento de los intereses han tenido efectos negativos.

El informe también calcula el esfuerzo de consolidación fiscal necesario para que las comunidades autónomas alcancen el objetivo del 13% del PIB que establece la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera. Según el informe, serían necesarios superávits primarios anuales del 1,4% en cinco años; del 0,5% en diez años; o del 0,1% en veinte años. Sin embargo, teniendo en cuenta que en los últimos veinte años el saldo primario promedio ha sido un déficit del 0,9%, el informe concluye que "los esfuerzos de consolidación fiscal requeridos no parecen factibles, dada la experiencia histórica".

Fedea aclara que la situación inicial varía considerablemente entre las diferentes regiones. Algunas comunidades, como el País Vasco, Navarra, Canarias y la Comunidad de Madrid, ya están por debajo del nivel del 13% establecido por la ley "e incluso pueden permitirse pequeños déficits primarios en los próximos años".

"Por el contrario, Cataluña, la Región de Murcia y Castilla-La Mancha deberían alcanzar superávits primarios anuales de aproximadamente el 1,3% del PIB para alcanzar el objetivo del 13% en 2033, y la Comunidad Valenciana necesitaría superávits superiores al 2%", explican desde Fedea sobre las regiones peor situadas.

En un escenario conservador, que proyecta el mismo comportamiento fiscal que cada comunidad autónoma tuvo durante 2023, la mayoría de las regiones verían empeorar su ratio de deuda sobre PIB para 2034. Las regiones más afectadas serían algunas de las infrafinanciadas bajo el actual sistema de financiación regional, como Murcia, que vería crecer su deuda pública en 10 puntos porcentuales, del 32% en 2024 al 42,4% de su PIB para 2034, y la Comunidad Valenciana, que pasaría del 42,3% actual al 55,3% en diez años.

Incluso con un plan de ajustes progresivo, advierte Fedea, el conjunto de las regiones llegaría a 2034 con una deuda media del 15,1%, por encima del límite del 13%, y hasta duplicando esos niveles en el caso de Murcia (30%) y superándolos en el de la Comunidad Valenciana (40%).

(El País, 04-06-2024)

10/06/2024|