La letra pequeña del tipo mínimo global

Hacienda está trabajando en el desarrollo reglamentario del tipo mínimo del 15% en paralelo al proyecto de ley para definir detalladamente la base imponible, los ajustes y las exenciones temporales. Hacienda ha acelerado la implementación del tipo mínimo global del 15% para sociedades en España, debido a la amenaza de Bruselas de llevar el caso a tribunales por el retraso. Paralelamente a la aprobación del proyecto de ley este martes, que transpondrá la directiva europea sobre esta materia, el Ministerio ha comenzado a desarrollar el reglamento que detallará el nuevo esquema fiscal para las multinacionales, abarcando aspectos como la base imponible, los ajustes contables permitidos, las declaraciones simplificadas para las empresas que ya tributan por encima del 15%, y las exenciones temporales conocidas como "puertos seguros".

"La norma reglamentaria deberá abordar aquellos aspectos considerados más relevantes o complejos para la aplicación de la Ley", indica Hacienda sobre el proyecto de Real Decreto que aprobará el reglamento, el cual ha completado recientemente un periodo de consulta pública para recibir propuestas de empresas y fiscalistas.

Hacienda explica que este reglamento incluirá tanto los asuntos delegados al mismo por el legislador como los criterios de aplicación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El tipo mínimo global del 15% en el Impuesto de Sociedades es la principal herramienta del Pilar 2 de la fiscalidad internacional, acordado por 138 países de la OCDE para garantizar un umbral mínimo de tributación homogéneo para todas las multinacionales, independientemente de dónde tengan su sede. El Pilar 1, aún pendiente de consenso, implicaría el reparto de la recaudación entre los territorios donde la empresa opera aunque no tenga presencia física.

España debía haber completado la transposición de la directiva europea antes de finales de 2023, pero la parálisis parlamentaria y la demora en la formación de un nuevo gobierno lo impidieron. El Consejo de Ministros aprobó en diciembre el anteproyecto de ley correspondiente, que no fue aprobado en segunda vuelta para su tramitación parlamentaria hasta este martes. Mientras tanto, la Comisión Europea ha amenazado con llevar a España ante el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) por el retraso acumulado.

Para ganar tiempo, Hacienda ha impulsado la redacción del desarrollo reglamentario en paralelo al trámite de la ley. Este reglamento es crucial ya que definirá el ámbito de aplicación del nuevo gravamen, concretando la fórmula para calcular el importe neto de la cifra de negocios que se toma como umbral. A diferencia del tipo mínimo nacional del 15% sobre el Impuesto de Sociedades, que España seguirá aplicando para evitar que las empresas con facturación superior a 20 millones de euros anuales tributen por debajo de ese umbral (partiendo de un tipo nominal del 25%, o 30% para bancos y petroleras con un mínimo del 18%), el tipo global afectará a las compañías con una facturación anual de al menos 750 millones.

El reglamento determinará la base imponible, habilitando los ajustes permitidos por la OCDE, "que requieren cálculos complejos", incluyendo ajustes por dividendos, ganancias de capital, variaciones de coberturas en moneda extranjera o ingresos derivados de quitas. Hacienda también permitirá reducir la factura tributaria utilizando créditos fiscales por pérdidas pasadas.

"Otro de los elementos esenciales en la determinación de la base imponible es el concepto de exclusión de rentas vinculadas a la sustancia económica, que debe desarrollarse para garantizar la seguridad jurídica", adelanta Hacienda. El reglamento abordará las particularidades de ciertos sectores, como el de las entidades aseguradoras, aunque sin detallar su tratamiento específico. Sin embargo, estarán exentos los entes públicos, las organizaciones sin ánimo de lucro y los fondos de pensiones.

El Real Decreto establecerá también los aspectos formales de la declaración informativa del gravamen, incluyendo la forma y plazo de presentación, los datos requeridos a las empresas, las instrucciones para grupos, el método de cálculo y la información relativa a las exclusiones aplicables y los "puertos seguros".

Estos "puertos seguros" permitirán a las empresas simplificar los cálculos para determinar el tipo tributario efectivo pagado en cada país y retrasar la nueva carga fiscal. Se prevén tres supuestos principales: exclusión de empresas con una cifra de negocio inferior a 10 millones y un beneficio antes de impuestos de menos de un millón en el país; exención en países donde la empresa tenga una fuerte presencia económica; y un cálculo simplificado transitorio que limita el trabajo a dividir la factura del Impuesto de Sociedades entre el resultado de la jurisdicción. Obtener un 15% o más convalidará las nuevas obligaciones este año, con el umbral aumentando al 16% en 2025 y al 17% en 2026.

El reglamento permitirá a las multinacionales presentar una declaración informativa simplificada sobre las jurisdicciones donde paguen un tipo efectivo no inferior al 15%. Finalmente, el reglamento regulará la aplicación del Impuesto Complementario, necesario para cumplir con las dos reglas principales: "inclusión de rentas", que exige a las matrices de grandes grupos tributar en España al menos un 15%, y "beneficios insuficientemente gravados", que permite aumentar la carga fiscal sobre las filiales para asegurar el pago mínimo en todas las ramas de la compañía. El Impuesto Complementario incluirá una palanca nacional para garantizar un 15% del resultado contable ajustado generado en el país, una primaria para gravar a las matrices con sede en España por las rentas de sus filiales extranjeras, y una secundaria sobre las filiales de matrices extranjeras insuficientemente gravadas.

(Expansión, 06-06-2024)

10/06/2024|