La llamada del jefe para interesarse por la salud de los operarios enfermos no es coacción

Una empresa no infringe el derecho a la desconexión digital de los trabajadores que están de baja si sus supervisores los llaman para interesarse por su estado de salud. Así lo determina una sentencia del 11 de abril de 2024, emitida por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, que desestima un recurso de suplicación presentado por el sindicato Comisiones Obreras (CCOO) contra una resolución del Juzgado de lo Social número 1 de Vigo.

La sentencia examina el caso de una empresa de soluciones de seguridad con un índice de absentismo superior al 16%. Ante esta situación, la empresa implementó un protocolo para que los jefes de equipo, quienes gestionan grupos de entre 15 y 17 empleados según la política empresarial, supervisaran las ausencias.

El protocolo establece que el coordinador debe llamar por teléfono, a su número personal, a los empleados ausentes para conocer su estado de salud, sin coaccionarlos ni pedirles que se reincorporen al trabajo. Tampoco pueden preguntarles el motivo de la ausencia, y no se documentan las llamadas.

Si un trabajador manifiesta molestia por la llamada, el coordinador debe desearle una pronta recuperación y no volver a contactarlo. Si la baja se relaciona con el entorno laboral, el coordinador debe informar a Recursos Humanos. Las llamadas deben hacerse en los primeros cinco días de ausencia y, según la primera conversación, en los días siguientes. Las llamadas se realizan cordialmente y si no hay respuesta, no se vuelve a intentar.

El sindicato recurrió el protocolo y acudió al Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC), donde no se llegó a un acuerdo. Posteriormente, presentó una demanda de conflicto colectivo contra la empresa, solicitando que se declare el procedimiento como una práctica ilegal que vulnera los derechos de los trabajadores en baja. Pedían que la empresa cesara esta práctica de inmediato. La sentencia de primera instancia exoneró a la empresa, pero CCOO apeló, pidiendo una revisión de los hechos probados y una nueva sentencia a su favor.

El TSJG, citando la jurisprudencia del Tribunal Supremo y la doctrina de tribunales superiores, explica que para esta revisión fáctica se requiere prueba documental o pericial y no puede basarse solo en la afirmación de que los hechos no fueron probados. Además, debe demostrarse que la revisión modificaría el fallo de instancia y precisar el hecho omitido. El tribunal rechaza la solicitud porque los documentos ya fueron valorados en primera instancia.

Sobre el fondo del asunto, el tribunal descarta que el protocolo sea una "medida de presión" o una violación del derecho a la desconexión digital, señalando que recibir una llamada para conocer el estado de salud no implica estar conectado al software de la empresa. Además, no hay obligación de responder mensajes digitales relacionados con el trabajo. El tribunal también aclara que las llamadas no buscan coaccionar ni pedir la reincorporación del trabajador, ni conocer el motivo de la ausencia. Si la llamada molesta al trabajador, no se le vuelve a llamar.

En conclusión, el tribunal gallego determina que el protocolo no vulnera ningún derecho de los trabajadores y debe interpretarse como una medida para fomentar un buen ambiente laboral. Por tanto, desestima el recurso de CCOO y confirma la sentencia de primera instancia.

(Cinco Días, 07-06-2024)

10/06/2024|