La OCDE y Bruselas apremian a España a mejorar los incentivos de los planes de pensiones de empleo

España enfrenta el significativo desafío de fomentar el ahorro en los planes de empleo. Actualmente, el segundo pilar de las pensiones tiene dos millones de partícipes que acumulan un ahorro equivalente al 3% del PIB. Tras la última reforma del reglamento, el Gobierno se comprometió a expandir estos vehículos para que 13 millones de trabajadores cuenten con un producto de ahorro a nivel empresarial. La OCDE y la Comisión Europea han trabajado junto al Ministerio de Seguridad Social durante estos meses, culminando con unas conclusiones presentadas en privado el pasado jueves en la sede del Ministerio, según ha conocido este medio.

Los emisarios han formulado varias recomendaciones para optimizar la aplicación de los nuevos planes de empleo, entre las que destacan: reforzar el papel de los agentes sociales en la negociación colectiva y simplificar el esquema de incentivos financieros de los planes de pensiones de empleo, según ha podido saber elEconomista.es.

Las conclusiones sugieren alinear los incentivos financieros con las necesidades y capacidades de empresas y trabajadores. Además, proponen que España simplifique y estabilice las normas fiscales, introduciendo incentivos no fiscales para trabajadores jóvenes, de bajos ingresos y mujeres. También instan a concienciar sobre el ahorro en estos planes de pensiones a través de los agentes sociales.

Desde París, las conclusiones fueron presentadas por Antonio Gómez, director adjunto de Asuntos Financieros de la OCDE; Pablo Antolín, responsable de Seguros y Pensiones de la OCDE; y desde Bruselas, Nathalie Berger, directora de Apoyo a los Estados Miembros de la Comisión Europea. En la reunión estuvieron presentes Borja Suárez, secretario de Estado de la Seguridad Social, y Marta Morano, directora general de Ordenación de la Seguridad Social. La Seguridad Social acogió a los emisarios de la OCDE y la Comisión Europea en la sede del Ministerio.

El ahorro complementario para la jubilación se ha centrado históricamente en los planes individuales. De hecho, el desarrollo de los planes de empleo se estancó a mediados de la primera década del siglo. En 2005, el segundo pilar cubría al 8% de la población trabajadora y el patrimonio de estos planes equivalía al 3,2% del PIB español.

Desde entonces, el ahorro en los planes de empleo se ha mantenido casi inalterado, aunque la última reforma de pensiones busca cambiar esta situación con el objetivo de aumentar el ahorro para complementar la jubilación y cubrir a más personas con la previsión social.

En concreto, el objetivo es aumentar de 2 millones a 13 millones los trabajadores con planes de pensiones de empleo esta década, y que a largo plazo el 80% de la población activa tenga un plan de empleo. Los activos se multiplicarían por tres en 2030, sumando el 9% del PIB, y por diez para mediados de siglo, acumulando el 51% del PIB en planes de empleo para 2050.

El exministro José Luis Escrivá redujo las deducciones fiscales de los planes individuales, simplificó la burocracia de los planes de empleo con los planes simplificados e incorporó al Gobierno como promotor de fondos de pensiones de gestión privada, el llamado fondo público. La economía de escala, con más patrimonio gestionado, permite operar con bajos costes, lo que es el mayor atractivo de los planes colectivos.

Los planes de empleo simplificados amplían el espectro de ahorradores y promotores, facilitando también la movilidad. Los autónomos con empleados pueden ahorrar por su cuenta e incluso promover el plan. Asimismo, las pymes tienen una vía más sencilla para realizar aportaciones en beneficio de sus trabajadores. El ahorro se promueve en asociaciones o grupos profesionales de autónomos, o bien a través de la negociación colectiva.

Faltan 11 millones de trabajadores para llegar a los 13 millones de personas cubiertas por la previsión social complementaria, un reto considerable para lo que resta de la década. La construcción ya ha comenzado a mover la maquinaria y el ahorro ha iniciado, aunque es un proceso lento. Otros sectores interesados en crear su plan de pensiones son el metal, que podría acoger a otro millón de personas, según adelantó este medio.

(El Economista, 05-06-2024)

10/06/2024|